Desde la cañada

 

“Y habiendo tratado los presentes y habiendo encontrado que todas las dichas tierras de la Cañada pertenecen a esta ciudad, así por haberla tenido por cañada desde su fundación como por títulos de demasías, y así acordaron y mandaron que perpetuamente como al presente está la cañada, se quede, y la dejan y dejen por tal, y que no se venda en manera ninguna, y si se vendiese la venta sea ninguna y de ningún efecto, y sin prescripción” (Acuerdo del Cabildo de Santiago del 19 de octubre de 1627).

 

La Cañada, por su nombre, calle y lugar de paso o paseo, avenida y espacio de encuentro o detención, de entradas triunfales y de escapadas al exilio, de desfiles y motines, quicio de la Universidad y de la Moneda, quicio del país, desquicio tal vez, tiene la voluntad de pensar el país, de pensarlo desde esa tierra de nadie que es la cañada de Santiago.

Al margen de las presiones institucionales, la cañada es una metáfora del lugar desde el cual quisiéramos pensar la historia del pensamiento filosófico de nuestro país. Con la aparición de La Cañada. Revista del pensamiento filosófico chileno, no sólo nace una revista más, sino que por primera vez en la historia de Chile se publica una revista especialmente dedicada a la investigación del pensamiento filosófico chileno. Eso, en primer lugar y como un primer signo. En segundo lugar, también es un signo el que no aparezca en un momento cualquiera, sino que lo haga el año de la rememoración bicentenaria de ese hito llamado la Independencia de Chile.

Esos signos son indicios de una voluntad que da también a la revista su estructura: artículos, documentos y reseñas. En paralelo, formando dos columnas, publicaremos las investigaciones en curso sobre el pensamiento filosófico chileno y las fuentes que conforman la historia de ese pensamiento. Aparte, como una tercera sección, abriremos un campo para el debate de las interpretaciones en conflicto y de las colaboraciones recíprocas.

Se trata de una apuesta singular, pero no, por supuesto, del primer gesto en este sentido. Esfuerzos de recuperación ha habido antes. La Cañada surge, más bien, a partir de la constatación de que  tanto en nuestro país como fuera de él existen muchos investigadores e investigadoras que se han interesado e interesan actualmente por el estudio del pensamiento filosófico en Chile. El objetivo de la revista es, justamente, acopiar esos trabajos y contribuir de esta manera a una comprensión crítica del presente y de nosotros mismos.